El especialista en comunicación Gustavo Iovino advirtió sobre la radicalización política y mediática, y pidió recuperar un diálogo de calidad frente a la violencia creciente.
La conmoción por el asesinato del activista estadounidense Charlie Kirk, ocurrido durante un mitin en la Universidad del Valle de Utah, reavivó el debate sobre la escalada de violencia política y social y su impacto en la democracia.
“El discurso de odio es un fenómeno que se da en un contexto particular, porque es impulsado por las características de divulgación que tienen las redes sociales”, explicó el catedrático y especialista en comunicación Gustavo Iovino, quien analizó los riesgos de esta dinámica en el ámbito político y mediático.
Iovino planteó que la libertad de expresión debe entenderse no solo como un derecho fundamental, sino también dentro de un marco de responsabilidad social y convivencia. En ese sentido, advirtió que en Argentina también se percibe un clima de “exaltación, radicalización y fundamentalización de determinadas ideas que se defienden como verdades absolutas, sin reconocer la necesidad de convivir con otras posturas”.
El académico señaló que la política tiene un papel central en la construcción del diálogo, pero lamentó la pérdida de un “debate de calidad”. “Hoy predominan las acusaciones, los insultos y los espectáculos mediáticos en el Congreso, más preocupados por las cámaras que por discutir los verdaderos problemas de la gente”, criticó.
En cuanto a los medios de comunicación, Iovino cuestionó la figura de los “provocadores” que instalan discursos de odio a través de descalificaciones y montajes diseñados para viralizarse. “Se observa un lenguaje que busca la confrontación y que, en muchos casos, amplifica la violencia en lugar de contribuir al diálogo”, remarcó.
Finalmente, el especialista subrayó la necesidad de avanzar en alfabetización mediática como política pública. “Enseñamos a leer, pero no a comprender. Es urgente profundizar en estas herramientas, porque detrás de los discursos de odio también se esconden las noticias falsas y la manipulación informativa”, concluyó.




