La Cámara de Diputados salteña dio media sanción al Presupuesto Provincial 2026, un texto que el oficialismo defendió como una hoja de ruta para atravesar un año económico todavía incierto, pero con “presencia territorial” y capacidad de respuesta inmediata.
La miembro informante, Patricia Hucena (Orán), contextualizó el debate con un panorama nacional todavía volátil: transferencias irregulares, proyecciones recortadas por el FMI y un Presupuesto Nacional que anticipa para 2026 un crecimiento del 5%, inflación del 10,1% y un dólar a $1423 en diciembre. Aun así, sostuvo que, tras el ciclo electoral, se observan “señales de estabilidad institucional”.
El proyecto provincial —de $4,2 billones— reafirma la estrategia que viene sosteniendo la gestión: orden fiscal y servicios esenciales como prioridad. Según Hucena, es el sexto año consecutivo con equilibrio fiscal, algo que atribuyó a disciplina del gasto corriente y cuentas “claras en un contexto turbulento”.
La diputada remarcó también la reducción de la deuda: de 640 millones de dólares heredados a 346 mil millones de pesos actuales, con intereses que representan apenas el 2,29% de los gastos corrientes, un nivel que pocas jurisdicciones pueden exhibir.
En cuanto al destino de los recursos, el proyecto no deja lugar a dudas:
- 42,9% Educación
- 26,6% Salud
- 17,8% Seguridad
En total, 87,3% del presupuesto va a funciones esenciales.
Con 74.000 agentes en la Administración Pública —más de la mitad vinculados a Educación— el Ejecutivo sostiene que paga salarios en tiempo y forma, sin sobresaltos, aun en un escenario nacional restrictivo.
Hucena también enfatizó la alta dependencia de la coparticipación: “De cada 10 pesos que recauda Nación, solo 3 llegan a las provincias”. Para Salta, esto equivale a $133.000 por habitante.
El discurso político del oficialismo se ordenó detrás de una idea: frente a un país en transición, Salta “no elige detenerse”. La diputada resumió el posicionamiento provincial en una serie de contrapuntos:
- Si el país discute el rol del Estado, Salta refuerza los servicios esenciales.
- Si se redefine la inversión nacional, la Provincia sostiene su propio rumbo.
- Si la macroeconomía no ofrece certezas, el Presupuesto intenta dar respuestas ahora.
“Este Presupuesto no busca confrontar con Nación, pero tampoco someterse”, cerró Hucena, marcando el tono de una discusión que ahora pasa al Senado para su aprobación definitiva.




