En el marco del Día del Taxista, trabajadores del sector expusieron la complicada situación que atraviesan desde hace meses, marcada por la caída en la cantidad de viajes, el crecimiento de las aplicaciones de transporte y una fuerte pérdida de rentabilidad.
Durante una mañana atravesada por la niebla en la capital salteña, varios choferes aprovecharon la fecha para visibilizar el impacto de la crisis económica sobre la actividad.
“Hice un solo viaje desde las 7 de la mañana, de 2.500 pesos”, relató Óscar Benito Camacho mientras aguardaba pasajeros en la parada de Balcarce y España, uno de los puntos tradicionales del microcentro.
El trabajador recordó que años atrás el movimiento era mucho mayor y aseguró que la demanda bajó de forma sostenida.
Según explicó, el crecimiento de las plataformas de transporte modificó por completo la dinámica del sector.
“Antes había trabajo para todos. Ahora la competencia te cambia todo el esquema”, sostuvo.
Camacho indicó además que muchos taxistas optan por permanecer en las paradas debido al alto costo del combustible y la incertidumbre sobre conseguir pasajeros al circular por la ciudad.
“No hay nada, es gastar combustible por gastar”, lamentó.
Otro de los puntos que genera preocupación es la fuerte caída en el valor de las licencias de taxis.
El chofer señaló que tiempo atrás una licencia podía venderse entre 8 y 10 millones de pesos, mientras que actualmente ronda apenas los 3,5 millones.
“Cayeron por las aplicaciones y también por la situación económica”, afirmó.
Durante su testimonio también cuestionó el funcionamiento actual del sistema de paradas y pidió avanzar con la modalidad de “paradas libres”, implementada recientemente en algunos sectores de la ciudad.
Según explicó, el esquema vigente mantiene espacios exclusivos para determinados licenciatarios, situación que genera reclamos dentro del sector.
En medio de un escenario económico complejo, los taxistas insisten en la necesidad de medidas que permitan sostener la actividad y recuperar la demanda perdida.




