Desde la Federación Salteña de Fútbol señalaron que los clubes no pueden asumir costos sin garantías económicas y cuestionaron la organización previa.
La realización de la Copa Salta 2026 quedó envuelta en incertidumbre luego de que la Federación Salteña de Fútbol advirtiera que, sin financiamiento confirmado, el certamen no podrá disputarse.
El presidente de la entidad, Osvaldo “Valo” Romano, sostuvo que el principal obstáculo no pasa por cuestiones deportivas ni logísticas, sino por la falta de recursos para afrontar la competencia.
“El torneo se puede organizar rápidamente, pero sin dinero no se puede jugar”, expresó el dirigente al referirse a la situación actual.
Romano explicó que existe un compromiso previo de asistencia económica por parte del Estado provincial, aunque hasta el momento no habría certezas sobre la disponibilidad efectiva de esos fondos.
En ese marco, remarcó que los clubes del interior no están en condiciones de adelantar gastos vinculados a viajes, seguridad, arbitrajes y organización de partidos sin garantías de reintegro posterior.
También recordó experiencias anteriores en las que instituciones debieron afrontar costos y luego sufrieron demoras en los pagos, situación que hoy vuelve inviable asumir riesgos financieros.
Además, cuestionó una comunicación enviada desde la Agencia Provincial de Deportes que exigía confirmar participación en un plazo de 24 horas, lo que generó malestar entre varias ligas del interior.
Según planteó, tampoco existe claridad institucional sobre qué organismo debe canalizar la relación con el fútbol salteño, lo que dificulta la planificación del torneo.
Pese al escenario incierto, aseguró que las ligas continúan con sus calendarios propios y analizan alternativas regionales para sostener la competencia.
“Todos quieren jugar la Copa Salta, pero solo si está garantizado el financiamiento”, resumió.




