Empresarios del sector advierten un deterioro sostenido, con impacto en vivienda, rutas y servicios esenciales.
La actividad de la construcción en Salta atraviesa uno de sus momentos más críticos de los últimos años. Desde la Cámara de la Construcción de Salta aseguran que el sector se encuentra en una fase de retracción profunda, sin señales claras de recuperación en el corto plazo.
El presidente de la entidad, Juan Carlos Segura, vinculó este escenario con la paralización de la inversión nacional desde el inicio de la gestión de Javier Milei. Según planteó, el análisis de la crisis no puede reducirse únicamente a la obra vial —como, afirmó, se sostiene desde la Cámara Argentina de la Construcción— sino que debe contemplar áreas estructurales como vivienda, salud y educación.
Uno de los puntos más críticos señalados es el freno en los programas habitacionales. Segura cuestionó la eliminación de organismos nacionales vinculados al desarrollo de viviendas y advirtió que recursos como los provenientes del impuesto a los combustibles ya no se traducen en obras del FONAVI. “El déficit habitacional es tan o más importante que el tema de las rutas”, sostuvo.
El diagnóstico también abarca la infraestructura sanitaria, educativa y penitenciaria, donde —según indicó— no se observan avances relevantes a nivel nacional. A esto se suma el deterioro de la red vial, con especial preocupación por tramos en la provincia que presentan un estado crítico, afectando tanto la seguridad como los costos logísticos.
En este contexto, desde el sector remarcan que la caída de la actividad impacta de manera directa en el empleo y en la economía regional. “Estamos en caída libre y no hemos tenido recuperación”, afirmó Segura, al tiempo que cuestionó la falta de visibilidad del problema en la agenda política nacional.
Si bien reconoció que tanto el gobierno provincial como los municipios mantienen obras en ejecución, advirtió que el volumen es insuficiente frente a la magnitud de las necesidades. Con ese telón de fondo, el reclamo se centra en la reactivación de la inversión pública como motor clave para revertir la crisis y atender déficits estructurales en la provincia.




