El cuerpo deliberativo respaldó la decisión del intendente Emiliano Durand de frenar la ordenanza. El debate giró en torno al impacto presupuestario.
La iniciativa para crear una Guardia Urbana en la capital salteña quedó sin efecto. En sesión ordinaria, el Concejo Deliberante de la Ciudad de Salta resolvió sostener el veto del Ejecutivo municipal a la ordenanza que proponía la conformación de este cuerpo de agentes destinados a tareas de prevención y control en el espacio público.
Durante el debate, la concejal Agustina Álvarez cuestionó la decisión del Ejecutivo y recordó que la iniciativa había sido aprobada el año pasado con un amplio respaldo legislativo. A su entender, la explicación oficial —centrada en la falta de previsión presupuestaria— no resulta determinante.
La edil sostuvo que el municipio cuenta con herramientas para reordenar partidas y planteó que, con voluntad política, podrían reasignarse recursos para poner en marcha el proyecto. Incluso sugirió que parte del presupuesto destinado a publicidad y propaganda podría redirigirse para financiar la nueva estructura.
Álvarez también planteó que muchas de las tareas previstas para la Guardia Urbana podrían implementarse mediante una redistribución de funciones entre trabajadores municipales ya existentes, sin generar necesariamente una expansión significativa del gasto público.
Desde la otra vereda, la concejal Camila Lobo defendió la postura del Ejecutivo. Argumentó que cualquier empleado municipal que cumpla funciones operativas en la vía pública debe percibir adicionales salariales, lo que inevitablemente implicaría un incremento en los costos.
Además, advirtió que trasladar esas responsabilidades al personal actual podría generar una sobrecarga laboral en distintas áreas de la administración municipal.
Con la votación final, el cuerpo deliberativo terminó convalidando el veto impulsado por el intendente Emiliano Durand, dejando sin efecto la ordenanza y cerrando, al menos por ahora, la discusión sobre la creación de la Guardia Urbana en la ciudad.




