Este verano se registró una importante baja en el sector gastronómico con precios que se actualizan todo el tiempo por la inflación del país.
La baja en la actividad se siente y se palpa, entre los precios que se actualizan constantemente, las variables en los costos que aparecen en las cartas, como también la actitud de los comensales que incluso se privan de salir a disfrutar cualquier comida con familiares o amigos.
El titular de la Cámara Gastronómica, Juan Lucero, reconoció la complicada situación del sector: “Aunque no hubo un relevamiento oficial por parte de las cámaras, los colegas advierten sobre un contexto complejo a tono con lo que ocurre en el país”.
El propietario de un café céntrico de la ciudad manifestó que hay una baja en la demanda y, aunque muchos pudieron salir a celebrar su amor en San Valentín, por ejemplo, el resto se quedó en casa para una celebración más privada. “Esperábamos que esté lleno, pero teníamos algunas mesas vacías”, agregaron.




