Un paciente de Embarcación falleció tras complicaciones respiratorias. Con más de 500 casos confirmados, el foco epidemiológico se concentra en San Martín y Orán.
El brote de chikungunya en Salta sumó su episodio más crítico con la confirmación del primer fallecimiento en la provincia, en un contexto de sostenido aumento de contagios y fuerte concentración de casos en el norte territorial.
El Ministerio de Salud Pública informó que, hasta el momento, se registran 572 casos confirmados y 27 probables, con el departamento San Martín como principal epicentro, acumulando 425 diagnósticos positivos. Detrás se ubican Orán, con 102 casos, y Anta, con 30, mientras que el resto de los contagios se distribuyen de manera más dispersa en otros puntos de la provincia.
A nivel local, Salvador Mazza encabeza la lista con 382 casos, seguido por Aguas Blancas (51) y San Ramón de la Nueva Orán (50). Embarcación —donde se produjo el fallecimiento— reporta 30 casos confirmados y 4 en estudio. También se registran focos en El Quebrachal, Apolinario Saravia y Tartagal, entre otras localidades, mientras que la capital salteña mantiene una incidencia menor, aunque bajo vigilancia epidemiológica activa.
El deceso corresponde a un paciente de Embarcación que inició síntomas el 27 de marzo, con fiebre, cefalea, náuseas y un intenso cuadro de dolor articular, característico de la enfermedad. Su estado se agravó con una neumopatía, lo que derivó en su traslado a un hospital de mayor complejidad en Orán, donde falleció el 4 de abril. El diagnóstico fue confirmado posteriormente por laboratorio.
Frente a este escenario, los equipos de Epidemiología intensificaron el trabajo en territorio, especialmente en las zonas más afectadas, con operativos de control de foco, seguimiento de contactos y refuerzo de la capacidad de respuesta sanitaria. Desde la cartera sanitaria aseguran que el sistema cuenta con los insumos necesarios, aunque el avance del virus mantiene en alerta a las autoridades.
La evolución del brote, marcada ahora por su primer desenlace fatal, reconfigura el nivel de preocupación y pone el foco en la necesidad de sostener las medidas de prevención en las áreas más comprometidas.




