El procurador Pedro García Castiella confirmó que fiscales y especialistas viajarán a Europa para cotejar ADN y revisar discrepancias técnicas en la causa.
A casi quince años del asesinato de Cassandre Bouvier y Houria Moumni, el expediente judicial vuelve a moverse. El procurador general de Salta, Pedro García Castiella, aseguró que “se van a agotar todas las instancias de investigación” y confirmó que una comitiva de fiscales y especialistas en biología molecular viajará a Francia para revisar pruebas clave.
El eje está puesto en la comparación de muestras de ADN y en el análisis de la data de muerte, dos aspectos que presentan diferencias entre estudios realizados en Salta y peritajes efectuados en laboratorios franceses. La estrategia, explicó el procurador, es sentar a los equipos técnicos de ambos países en una misma mesa para unificar criterios científicos y despejar inconsistencias.
La nueva etapa de la causa se activó luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación determinara que Santos Clemente Vera había sido mal condenado por una cuestión procesal y quedara sobreseído por el transcurso del plazo razonable, sin que ello implicara una declaración de inocencia. En el expediente permanece firme la condena a Gustavo Lasi, cuya responsabilidad nunca fue revertida.
Tras el fallo, el Ministerio Público Fiscal conformó una nueva Unidad para revisar “zonas no suficientemente esclarecidas” y atender los planteos de la familia de una de las víctimas, que reclama agotar todas las líneas pendientes.
La gestión diplomática incluyó reuniones con la Embajada de Francia y la intervención de la Cancillería argentina para tramitar exhortos internacionales. Un tribunal en París aceptó canalizar el pedido judicial; ahora se espera que fije fecha para recibir a los fiscales salteños y a una especialista del Cuerpo de Investigaciones Fiscales.
Consultado sobre la posibilidad de alcanzar justicia después de tantos años, García Castiella fue enfático: mientras la causa no prescriba, la investigación seguirá abierta. “La única herramienta en un sistema democrático es agotar todos los puntos posibles”, afirmó.
El caso, que conmocionó al país en 2011, vuelve así al centro de la escena judicial. Esta vez, con la ciencia como terreno decisivo y con la expectativa de que la cooperación internacional aporte claridad a una historia que todavía tiene preguntas sin respuesta.




