En una nueva jornada del juicio por el femicidio de Mercedes Kvedaras, se incorporaron testimonios que descartaron que el imputado, José Eduardo Figueroa, haya atravesado una situación de riesgo de vida tras el hecho ocurrido en agosto de 2023.
Durante las audiencias, profesionales de la salud que intervinieron en su atención coincidieron en que el acusado presentaba lesiones superficiales que no comprometían su vida, además de encontrarse con signos vitales normales y en condiciones de brindar sus datos personales.
En esa línea, los testimonios médicos indicaron que Figueroa fue sometido a intervenciones por heridas cortantes de carácter leve, sin que existiera peligro vital, lo que refuerza la hipótesis de la fiscalía en torno a las circunstancias posteriores al hecho.
Asimismo, desde el ámbito psiquiátrico se señaló que el imputado se encontraba lúcido, orientado en tiempo y espacio, con juicio conservado y sin signos de ideación suicida al momento de su evaluación en el hospital.
Estos elementos se suman a otras pericias incorporadas en el debate, donde especialistas coincidieron en que el acusado comprendía la criminalidad de sus actos y podía dirigir sus acciones, sin presentar alteraciones mentales relevantes.
El juicio continúa bajo la conducción del Tribunal y con la intervención de la fiscal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, quien sostiene la acusación por homicidio doblemente calificado por el vínculo y por mediar violencia de género.




