El jefe de Gabinete defendió los cambios impulsados en Salta y cuestionó a dirigentes que, según dijo, utilizan estructuras partidarias para sostenerse.
En medio del debate por la reforma electoral en Salta, el jefe de Gabinete provincial, Sergio Camacho, salió a defender la iniciativa oficial y respondió con dureza a las críticas del dirigente Alfredo Olmedo.
El funcionario sostuvo que los cambios propuestos apuntan a transparentar el sistema político, ampliar la participación y poner límites a quienes se valen de sellos partidarios para mantener vigencia electoral.
Durante sus declaraciones, Camacho cuestionó la trayectoria política de Olmedo y lo acusó de haber transitado por distintos espacios ideológicos según la conveniencia del momento.
Además, rechazó los cuestionamientos al esquema electoral salteño y negó que pueda compararse con una ley de lemas. Según explicó, el mecanismo vigente garantiza que resulte electo el candidato más votado.
Para el jefe de Gabinete, la reforma también permitirá ordenar la oferta política y reducir maniobras vinculadas al uso de estructuras partidarias sin representación real.
“Esto limpia el sistema y favorece la participación”, afirmó al cerrar su postura sobre una discusión que sigue generando tensión entre oficialismo y oposición.



