La selección y los clubes de Brasil podrían quedar fuera de las competiciones oficiales de la FIFA si se concreta la intervención judicial de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF). Así lo advirtió el máximo organismo del fútbol mundial, que envió una carta a las autoridades del país vecino para expresar su rechazo a la destitución del presidente de la CBF, Ednaldo Rodrigues, por orden de un tribunal de Río de Janeiro.
La FIFA considera que se viola el principio de autonomía de las federaciones afiliadas, y que se pone en riesgo la normalidad y la transparencia del fútbol brasileño. Por eso, exige que se respete el estatuto de la CBF y que se evite cualquier injerencia externa en sus asuntos internos. La FIFA le dio un plazo hasta el 8 de enero para que se restituya a Rodrigues en su cargo, o se convoque a elecciones con el aval de la FIFA y la Conmebol. De lo contrario, se aplicarán sanciones severas, que podrían incluir la suspensión de Brasil de todas las competiciones oficiales, tanto a nivel de selección como de clubes.
Esto implicaría que Brasil no podría participar en la Copa América de Estados Unidos 2024, ni en las Eliminatorias para el Mundial de Qatar 2026, ni en la Copa Libertadores, ni en la Copa Sudamericana, entre otros torneos. Sería un golpe durísimo para el fútbol brasileño, que cuenta con cinco títulos mundiales y nueve copas continentales, y que es una potencia mundial en el deporte más popular.





