En lo que va de julio, más de 5.500 personas ya vivieron la experiencia. La empresa debió sumar salidas para responder al aluvión de turistas.
En pleno receso invernal, el Tren a las Nubes confirma su lugar privilegiado entre las grandes postales del turismo argentino. Con una demanda que superó todas las previsiones, la empresa estatal incrementó el número de salidas programadas para dar respuesta al entusiasmo creciente de turistas nacionales e internacionales.
De las 16 salidas previstas originalmente para este mes, se pasó a 25, en una decisión que permitió acompañar el ritmo sostenido de pasajeros que, solo hasta el 19 de julio, superó los 5.500. La próxima partida está confirmada para este martes 22, con todas las condiciones operativas garantizadas.
El recorrido, que alcanza los 4.200 metros sobre el nivel del mar al cruzar el imponente Viaducto La Polvorilla, sigue siendo uno de los atractivos más buscados de la región. Más que un viaje, es una travesía por la historia, la cultura y los paisajes del altiplano salteño.
“Esta temporada de invierno está siendo muy positiva. La respuesta del público nos obliga a redoblar esfuerzos, y lo estamos haciendo sin perder de vista la calidad y la seguridad del servicio”, afirmó Sebastián Vidal, presidente del Tren a las Nubes.
Mientras las vacaciones avanzan, Salta celebra el éxito de uno de sus mayores símbolos turísticos, que vuelve a demostrar que, incluso a más de cuatro mil metros de altura, el asombro no tiene techo.




