A Boca le salió todo mal en Guayaquil. Primero, lo fundamental: perdió por 1 a 0 contra Barcelona, con un gol de Tito Villalba, el delantero que surgió en San Lorenzo, por la Copa Libertadores.
Segundo, comprometió el futuro en el Grupo D, ya que se quedó con seis puntos, los mismos que tienen Universidad Católica y Cruzeiro, que se enfrentan este miércoles. Tercero, sufrió la lesión de Leandro Brey: sin Agustín Marchesin, el arco fue ocupado por Javi García, que hacía dos años y dos meses que no atajaba. Y, por último, tuvo otra expulsión: Santiago Ascacibar vio la roja al propinarle una patada a Milton Céliz, que estaba en el piso.
De todos modos, el partido se jugó en buena parte 10 contra 10, porque ante un nuevo llamado del VAR, el mediocampista argentino Milton Céliz fue expulsado por un manotazo sobre Leandro Paredes, aunque pareció exagerado. Boca no hizo pie en toda la noche, porque el campo de juego estuvo en pésimas condiciones y porque no tuvo carácter para sobreponerse a un adversario inferior en todos los aspectos.
Ahora, el equipo xeneize jugará este sábado, a las 19, contra Huracán, en la Bombonera, por los octavos de final del torneo Apertura.




