La reforma incluye reducciones en Ingresos Brutos y eliminación de tasas que impactaban en hotelería, gastronomía y comercio.
En busca de oxígeno para la economía salteña, la Cámara de Diputados aprobó una reforma impositiva que reduce impuestos y elimina tributos considerados obsoletos. La iniciativa, impulsada por el Ejecutivo provincial, busca estimular sectores productivos golpeados por la recesión.
El proyecto recibió media sanción durante la sesión ordinaria del martes. Entre las principales medidas, se destaca una baja del 20% en las alícuotas de Ingresos Brutos para actividades como el comercio, la hotelería y la gastronomía, así como una exención impositiva por un año para quienes tributan por actividades económicas.
Además, la reforma incluye la eliminación de seis tributos específicos, como los impuestos al cemento, a los combustibles derivados del petróleo y a los productos forestales, entre otros. Estos cambios también alcanzan al Código Fiscal, con el objetivo de simplificar el esquema tributario provincial.
Desde el oficialismo, defendieron la iniciativa como una herramienta para “dinamizar la economía” y dar alivio a quienes generan empleo. Ahora, el proyecto pasa al Senado, donde deberá obtener la aprobación definitiva para entrar en vigencia.




