La eliminación transitoria de retenciones favorece a productores del sur, pero en Salta el impacto será mínimo y se la califica como un parche.
El anuncio del Gobierno nacional de eliminar las retenciones a las exportaciones de granos hasta el 31 de octubre fue recibido con cautela en el norte argentino. Francisco Vidal, presidente de Prograno, advirtió que la medida tendrá escaso efecto en Salta, donde la disponibilidad de grano para la venta es reducida en esta etapa del año.
“Cualquier beneficio es bienvenido, porque producir con este nivel de impuestos es muy difícil”, señaló Vidal, aunque aclaró que serán sobre todo los acopios quienes podrían aprovechar el incentivo, ya que conservan stock.
El dirigente subrayó que el alivio impositivo, lejos de resolver los problemas de fondo, es apenas un respiro: “No es algo definitivo, y por eso no lo celebramos como un logro. Lo que necesitamos es la eliminación permanente de las retenciones”.
Para Vidal, la clave pasa por dar previsibilidad al sector: políticas estables que permitan invertir en tecnología, mejorar rindes y potenciar la competitividad. “Con parches temporales no se construye futuro”, remarcó.
En el trasfondo, la medida busca acelerar la liquidación de divisas y contener tensiones financieras en un escenario electoral y de alta volatilidad, pero en el norte productivo las expectativas siguen en suspenso.




