La mayoría de los contagios tiene antecedente de viaje, pero un caso bajo investigación mantiene en alerta a las autoridades sanitarias provinciales.
El Ministerio de Salud Pública de Salta confirmó seis casos de chikungunya desde el inicio del período de vigilancia epidemiológica 2025/2026 y llamó a la población a extremar las medidas de prevención para evitar la propagación del virus transmitido por el mosquito Aedes aegypti.
Según el reporte oficial, los casos se distribuyen en las localidades de Salvador Mazza, Tartagal, Joaquín V. González y Rosario de la Frontera. Cuatro de los diagnósticos corresponden al departamento General San Martín, uno al departamento Anta y otro al departamento Rosario de la Frontera, todos confirmados hasta la semana epidemiológica 5.
La investigación epidemiológica permitió establecer que los casos más recientes detectados en Salvador Mazza corresponden a dos hombres de 25 y 28 años con antecedentes de viaje a Bolivia, lo que los clasifica como importados. En tanto, el caso registrado en Joaquín V. González, una mujer de 24 años, continúa bajo estudio para determinar el origen del contagio, lo que mantiene encendidas las alertas sanitarias en la provincia.
“El sistema de vigilancia activa es clave para detectar tempranamente estos eventos”, señaló el director general de Coordinación Epidemiológica, Francisco García Campos. Y advirtió: “Si bien la mayoría de los casos tiene antecedente de viaje, la investigación en curso nos obliga a no bajar la guardia. Cada vecino debe asumir un rol activo eliminando criaderos de mosquitos en su hogar”.
Las autoridades sanitarias recordaron que los síntomas más frecuentes de la enfermedad incluyen fiebre repentina, dolor de cabeza, dolores musculares y un intenso dolor articular, considerado característico de la chikungunya. Ante la aparición de estos signos, se recomienda acudir de inmediato a un hospital o centro de salud y evitar la automedicación, ya que algunos medicamentos pueden agravar el cuadro clínico. Hasta el momento, todos los pacientes evolucionaron favorablemente con tratamiento ambulatorio, sin requerir internación.
Desde la cartera sanitaria insistieron en que la principal herramienta para frenar la transmisión sigue siendo la prevención. El llamado apunta a profundizar el descacharrado domiciliario, eliminar recipientes que acumulen agua, mantener patios y jardines limpios y utilizar repelentes y mosquiteros. “Las acciones individuales son determinantes para proteger la salud colectiva”, remarcaron.
El contexto regional refuerza la preocupación. En Bolivia, los casos de chikungunya se multiplicaron de manera significativa durante 2026, mientras que otros países de la región continúan registrando circulación de arbovirus. En Argentina, si bien no se confirmaron casos autóctonos en lo que va de la temporada, la detección de casos importados subraya la necesidad de sostener una vigilancia epidemiológica estricta, especialmente en provincias con condiciones favorables para la transmisión vectorial.




