Joaquín López, referente de la Asociación Trébol, alertó sobre la escasez de preservativos y la falta de políticas públicas eficaces ante el aumento de casos de VIH en la provincia. Urge una respuesta integral que incluya prevención, contención y acompañamiento psicológico.
La situación del VIH en Salta se ha vuelto alarmante, con un marcado aumento de los casos y una preocupante falta de insumos preventivos. Joaquín López, referente de la Asociación Trébol, denunció la ausencia de políticas sanitarias activas en la provincia, especialmente en lo que respecta a la distribución de preservativos y la atención integral de las personas con VIH.
En una reciente mesa de trabajo sobre VIH, López destacó que el gobierno nacional no está entregando preservativos en los hospitales desde mayo de 2023, y que los insumos disponibles hasta ahora eran solo stock remanente. “No podemos seguir esperando. La falta de prevención puede tener consecuencias devastadoras. El VIH no discrimina, puede afectar a cualquier persona en cualquier momento”, afirmó el dirigente, haciendo hincapié en que la enfermedad no afecta únicamente a grupos de riesgo, sino a toda la sociedad.
Además de la escasez de preservativos, López subrayó la falta de acompañamiento psicológico para las personas que viven con VIH, una dimensión esencial que se suele pasar por alto. “La salud mental es tan importante como la salud física. Las personas con VIH necesitan apoyo emocional y psicológico para enfrentar el estigma y las dificultades que conlleva esta enfermedad”, apuntó.
Otro punto crítico señalado por López es la educación sexual, especialmente entre adolescentes. «Es alarmante ver cómo chicos de 14 y 15 años mantienen relaciones sexuales sin protección. Hay una falta de educación sexual responsable que contribuye al aumento de infecciones», dijo, aludiendo a un creciente descuido en las prácticas preventivas.
La Asociación Trébol, que se dedica a la promoción de la salud y la prevención del VIH, alerta sobre el riesgo de un repunte de enfermedades de transmisión sexual (ETS) debido a la combinación de la falta de preservativos, la escasa visibilidad de campañas de concientización y la precarización de los servicios de salud pública.
López concluyó su intervención pidiendo un compromiso real del Estado para implementar políticas públicas inclusivas y accesibles que no solo garanticen el acceso a los insumos necesarios, sino que también promuevan una mirada más humana y completa hacia las personas que viven con VIH, reconociendo la importancia de su bienestar físico y emocional.
«Necesitamos una respuesta integral. El VIH no es solo una cuestión de salud física, sino también de inclusión, contención y educación», cerró el referente.




