La provincia mejora sus indicadores y está por encima del promedio nacional, pero aún no alcanza el nivel de inmunización que bloquea la circulación del virus. Salud insta a completar esquemas y reforzar los controles pediátricos.
Salta volvió a encender las señales de alerta por el riesgo de reaparición del sarampión, una enfermedad que se consideraba controlada en el continente pero que reapareció con fuerza en países limítrofes. La jefa del Programa de Inmunizaciones, Adriana Jure, explicó que la provincia mantiene vigilancia epidemiológica activa y recordó que el virus, altamente contagioso, puede derivar en cuadros severos.
“El sarampión no es una infección leve: puede desencadenar neumonías, secuelas neurológicas y, en casos extremos, una encefalitis que aparece años después”, advirtió la especialista. Subrayó que solo con coberturas cercanas al 95% —el umbral que impide la circulación viral— se logra un verdadero escudo colectivo que protege incluso a quienes no pueden vacunarse.
Aunque Salta figura por encima de la media nacional, Jure fue categórica: la meta todavía no se alcanza. Los puntos más críticos siguen siendo las dosis del primer año de vida y la vacuna del ingreso escolar. “Hay familias que no autorizan la inmunización en las escuelas y tampoco se acercan al centro de salud. La prevención es un trabajo compartido”, remarcó.
El antecedente reciente refuerza la preocupación. En 2024, la provincia detectó un caso en un niño sin vacunación, que sufrió complicaciones graves. “Las enfermedades vuelven cuando baja la vacunación. No es una advertencia teórica, ya lo vimos”, señaló Jure, quien pidió a los padres revisar carnets y completar esquemas cuanto antes.




