Era la madrugada del 12 de julio del 2021. Un hombre de 27 años que trabaja en el servicio penitenciario, despertó a su pareja a las cachetadas, mientras le gritaba e insultaba. En medio de la agresión le rompió su celular.
Contó la víctima que la agresión fue por celos. Agregó que ella trató de defenderse y logró convencerlo que no continúe agrediéndola diciéndole que no lo iba a denunciar. En ese momento se fueron a dormir.
En su denuncia agregó que cuando el acusado se fue a trabajar, instaló las redes sociales de Facebook e Instagram en una computadora, y desde allí se comunicó con una pareja amiga a quienes les contó lo sucedido. Ellos viajaron desde Tartagal a la ciudad de Orán para ayudarla.
El juez de la Sala II del Tribunal de Juicio de Orán, Héctor Fabián Fayos, lo condenó en juicio abreviado por haber cometido el delito de lesiones leves agravadas por existir relación de pareja y violencia de género y daños en concurso real. Cumplirá la pena de dos años de prisión de ejecución condicional.
Durante dos años, deberá fijar domicilio y no cometer nuevo delito. Además tiene prohibido acercarse y ejercer hechos de violencia en contra de la víctima. En caso de no dar cumplimiento a alguna de estas reglas de conducta, podría dejarse sin efecto la modalidad condicional de la pena impuesta, que sería efectiva.
Además se le extraerá material genético para su incorporación en el Banco de Datos Genéticos.



