El tributarista Sebastián Cristófari alertó que la reforma impositiva impulsada por el Gobierno nacional perjudicaría a provincias como Salta, que dependen en gran medida del esquema actual de coparticipación.
El nuevo esquema impositivo propuesto por el Gobierno nacional, conocido como “súper IVA”, podría tener un fuerte impacto negativo sobre los ingresos de las provincias menos desarrolladas, entre ellas Salta. El contador y tributarista Sebastián Cristófari explicó en el programa “Pasaron Cosas” que esta reforma reduciría la alícuota del Impuesto al Valor Agregado del 21% al 9%, mientras que el porcentaje restante se reemplazaría por tributos provinciales y municipales.
La propuesta contempla unificar los tributos en un solo impuesto nacional, con un ente único de recaudación que luego distribuiría los fondos. Sin embargo, Cristófari advirtió que esta modificación alteraría la ley de coparticipación, ya que actualmente las provincias reciben transferencias sobre el 21% del IVA, y pasarían a hacerlo sobre solo el 9%.
“Esto podría significar para Salta una pérdida de entre un 12% y un 19% de recaudación”, señaló el especialista. Además, explicó que este nuevo sistema favorecería a las provincias con economías más fuertes, como Buenos Aires, Córdoba o Santa Fe, y perjudicaría a las más dependientes del esquema actual, como Chaco, Formosa, Catamarca y Salta.
Desde el punto de vista económico, Cristófari reconoció que la medida podría reducir el costo impositivo sobre los productos, beneficiando a consumidores y comerciantes. “Un producto que hoy paga el 26% de impuestos, podría bajar al 15%. Eso debería reflejarse en precios más competitivos”, afirmó.
No obstante, advirtió que el costo político y social será elevado para las provincias más vulnerables. “La administración pública va a tener que reducir sus gastos, reordenarse y dejar de invertir en la parte social”, señaló. También alertó sobre una posible profundización de las desigualdades si se genera una competencia fiscal entre jurisdicciones.
“Para Salta, representa un riesgo grande en términos de recaudación y financiamiento del gasto público”, concluyó Cristófari.




