Considerado de sangre peronista y amigo de los buenos, Luis Barrionuevo ostenta el don de embelesar a las masas hablando de manera mordaz a los detractores de la figura del general Perón y Evita. El gastronómico es amiguero y futbolero. Tiene facetas irreverentes cada vez que es convocado a ordenar el desorden de otros. Siendo hincha de Independiente de Avellaneda fue presidente de Chacarita Juniors. Fue interventor del Partido Justicialista allá por el año 2018. Líder nacional del sindicato de los Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (UTHGRA). Siempre tuvo su sello polémico cada vez que expresa su opinión sobre la política argentina y sobre todo de los no peronistas.
Pero el futbol es otra de las pasiones de Luis Barrionuevo. En la década del 90’ compartió varios momentos con el Diez. Su amistad se selló junto a la sangre peronista y la pelota del potrero. En oportunidades Diego Armando Maradona destacaba su buen estado físico invitando a Barrionuevo a practicar otros deportes. Se los pudo ver sellando esa amistad hasta con el joven conductor y músico Pipo Cipolatti. De alguna manera identificados con las mismas ideas y las mismas raíces. Luis Barrionuevo nació el 15 de marzo de 1942 en Villa Cubas, barrio de la capital de la provincia de Catamarca. Algo así como Villa Fiorito es su comienzos a la vera del río El Tala.
Luis jugaba en los torneos Evita en su provincia natal. Los mismos eran idea de la llamada abanderada de los humildes. Algún día el actual titular de UTHGRA dijo sobre Evita “Era como una virgen, la imagen de Eva, iluminaba su llegada a Catamarca en el tren junto al General Perón”.




