Con una intervención histórica que promete pavimentar el último tramo de tierra y renovar la infraestructura urbana, la Municipalidad puso en marcha un ambicioso plan de mejoras sobre un corredor clave que conecta a numerosos barrios de la capital salteña.
Los vecinos de la zona oeste de la ciudad comenzaron a transitar una etapa de profundos cambios viales a partir de este miércoles, día en que la Municipalidad de Salta dio inicio formal a los trabajos de pavimentación y puesta en valor sobre la avenida Juan XXIII.
La obra, proyectada con un plazo de ejecución de 120 días, se concentra en una primera etapa en el tramo de casi un kilómetro comprendido entre las calles Vuelta de Obligado y avenida Usandivaras, un sector que históricamente se mantuvo con calzada de tierra y que sufría graves complicaciones de circulación durante los períodos de lluvias.
El proyecto integral contempla la construcción de una sólida calzada de hormigón en ese sector crítico, además de la incorporación de veredas, una nueva bicisenda y la infraestructura eléctrica necesaria para dotar al corredor de iluminación moderna.
Posteriormente, las tareas se extenderán por otros 1.745 metros desde Usandivaras hasta Entre Ríos, donde se ejecutarán trabajos de recuperación vial, colocación de barandas de protección en el canal pluvial y señalización integral para beneficiar a miles de vecinos de barrios como Villa Asunción, San Pablo, El Rosedal y San Cayetano.
Ante el despliegue de maquinarias y los inevitables trastornos en el tránsito diario, desde el municipio solicitaron a conductores y peatones circular con extrema precaución, respetar la cartelería preventiva y utilizar vías alternativas mientras se desarrollan los frentes de obra.




