Frente a un escenario climático marcado por la incertidumbre y la inestabilidad de las precipitaciones, las fuerzas de seguridad y los cuerpos especializados de emergencia encendieron la guardia alta para blindar a la provincia frente a los riesgos asociados al fenómeno meteorológico.
La Dirección de Bomberos de la Policía de Salta puso en marcha un operativo integral de abastecimiento logístico, modernización de equipos y capacitación intensiva del personal, con el objetivo de anticiparse a las contingencias que puedan registrarse en los próximos meses.
Las declaraciones del comisario general Waldo Mercado, titular de la dependencia, resonaron durante la conmemoración del aniversario de la institución, ocasión en la que el gobierno provincial entregó dotaciones específicas de indumentaria, herramientas de iluminación y elementos de hidratación para el combate de siniestros forestales y estructurales.
Si bien los informes técnicos preliminares y las recientes capacitaciones indican que el impacto del fenómeno en territorio salteño será de menor magnitud en comparación con otras regiones del país, las autoridades extremaron los recaudos ante la amenaza latente de incendios de pastizales, un peligro potenciado por la acumulación de material seco y las conductas negligentes de la ciudadanía en la quema de basura o encendido de fogatas.
En paralelo, la fuerza destacó la coordinación permanente con los cuarteles de bomberos voluntarios y subrayó que el monitoreo constante junto a los organismos de defensa civil resulta vital para neutralizar emergencias en un contexto climático profundamente alterado.




