La celebración religiosa generó movimiento turístico entre el 12 y el 15 de septiembre, con impacto tanto en la ciudad de Salta como en distintas localidades del interior. Rosario de la Frontera registró la mayor ocupación fuera de Capital, con 70,5%.
El fin de semana largo del Milagro produjo un importante movimiento turístico en Salta. Entre el 12 y el 15 de septiembre ingresaron 36.490 visitantes a la provincia y la ciudad Capital alcanzó una ocupación hotelera del 78,5%, de acuerdo con los datos oficiales difundidos tras la celebración.
La actividad turística también se trasladó hacia distintos destinos del interior. Rosario de la Frontera registró un 70,5% de ocupación, mientras que La Caldera llegó al 53%, Chicoana al 52,2%, Cafayate al 51,5% y San Lorenzo al 51%.
El flujo de visitantes se distribuyó por distintos corredores turísticos, entre ellos los Valles Calchaquíes, la Quebrada del Toro y la Puna. De esta manera, la convocatoria generada por las celebraciones religiosas tuvo efectos que excedieron el área céntrica de la Capital.
El principal punto de concentración fue la Procesión del Señor y la Virgen del Milagro, que reunió a unas 680.000 personas según las estimaciones oficiales. La convocatoria estuvo conformada por peregrinos procedentes de diferentes localidades de la provincia y visitantes que llegaron a Salta durante el fin de semana.
La agenda vinculada al Milagro también incluyó actividades destinadas a complementar la celebración religiosa con propuestas culturales y turísticas. Desde el Ministerio de Turismo y Deportes señalaron que el patrimonio, la gastronomía y las expresiones culturales formaron parte de la oferta disponible para quienes visitaron la provincia.
Entre esas propuestas estuvo “Experiencias del Milagro, vivencias de fe”, una iniciativa articulada entre el Ministerio de Turismo y Deportes, la Municipalidad de Salta, el Arzobispado y la Catedral Basílica. El programa reunió más de cien contingentes y sumó actividades como la Novena, la Feria del Milagro y propuestas artísticas y culturales.
Con una celebración que tiene más de tres siglos de historia, el Milagro volvió a generar uno de los mayores movimientos de visitantes del calendario salteño. Los registros de ocupación muestran que la actividad no se concentró únicamente en la Capital, sino que alcanzó también a distintos destinos del interior provincial.




