El tradicional paseo de compras ya recibe a turistas y salteños con una amplia propuesta de artesanías, productos regionales y delicias típicas que marcan el pulso de la gran festividad religiosa.
La Feria del Milagro quedó formalmente inaugurada este viernes en el Parque San Martín, congregando a más de 520 puestos distribuidos estratégicamente entre los senderos internos y las inmediaciones de la avenida San Martín.
El predio, que funcionará de 10 a 22 horas durante las jornadas centrales de la celebración, ofrece un abanico inagotable de opciones que van desde indumentaria, calzado, alpargatas y bijouterie hasta artículos para el hogar y una rica variedad de artesanías locales.
En la recorrida inicial por los puestos, el sector gastronómico y de dulces regionales se posicionó como uno de los grandes atractivos: las clásicas bandejas de masitas se consiguen desde los $4.000 hasta los $5.000, destacándose delicias tan entrañables como maicenitas, rosquetes, empanadillas, turrones, arrope de uva y las tradicionales capias.
Por su parte, el sector de fiambres artesanales —concentrado junto al área gastronómica cerca de San Martín y Lavalle y frente a la estación del Teleférico— fijó sus primeros precios de referencia, con bastones de salame picado fino de hasta 900 gramos a $30.000 (o fracciones de $15.000 la mitad y $8.000 el cuarto), variantes de picado grueso a $20.000 el bastón, quesos a $20.000 el kilo y quesillos a $7.000.
El paseo ya palpita la llegada de visitantes de distintos puntos del país, como turistas de Bariloche que llegaron de imprevisto y se maravillaron con la magnitud de la fiesta, consolidando a la feria como un punto de encuentro obligado que combina el sabor del monte, la calidez de los artesanos y la devoción de todo un pueblo.




