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“Te conseguimos el traslado”: una policía pagó $700 mil y después le exigieron más dinero y hasta el 35% de su sueldo

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Una agente de la Policía de Salta denunció que fue engañada con la promesa de conseguirle un cambio de destino dentro de la fuerza. Entregó $700.000 en dos transferencias y, cuando intentó cancelar el supuesto trámite, comenzaron nuevas exigencias de dinero. La investigación del fiscal Daniel Escalante terminó con dos detenidos, una agente policial y un hombre, que serán imputados provisionalmente por estafa y extorsión.

Quería cambiar de destino y terminó entregando cientos de miles de pesos. Una integrante de la Policía de Salta denunció una presunta maniobra de estafa y extorsión que comenzó con una supuesta gestión para ser trasladada al Departamento Bicipolicías y terminó con nuevos pedidos de dinero y amenazas vinculadas a una presunta deuda.

La investigación está a cargo del fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, quien reunió elementos que permitirían vincular las comunicaciones y transferencias realizadas por la denunciante con una agente policial y un hombre que fueron detenidos en el marco de la causa.

Según el relato de la damnificada, una compañera de trabajo le facilitó el número de una persona a la que identificó como “Sonia”, presentada como alguien vinculada con la Dirección General de Recursos Humanos de la Policía.

El contacto le habría ofrecido gestionar el cambio de destino a cambio de $700.000. Como no contaba con todo el dinero, la mujer realizó dos transferencias: primero envió $200.000 y luego otros $500.000 a una cuenta bancaria perteneciente al hombre que ahora es investigado.

Pero el traslado nunca llegó.

La denunciante sostuvo que, después de esperar la supuesta notificación, decidió dejar sin efecto el trámite. Fue entonces cuando la situación tomó otro rumbo: según su presentación, “Sonia” le reclamó otros $250.000 para cancelar el expediente.

La mujer realizó dos nuevas transferencias de $100.000 cada una, pero las exigencias no terminaron allí. Siempre de acuerdo con la denuncia, le advirtieron que la deuda continuaría aumentando y hasta le reclamaron el 35% de su sueldo.

A partir de la presentación, la Fiscalía comenzó a seguir el rastro de las comunicaciones y del dinero. Se analizaron teléfonos, comprobantes de transferencias, información bancaria y distintos registros digitales.

Para el fiscal Escalante, una de las hipótesis de la investigación es que la agente involucrada habría simulado contar con contactos dentro de la Policía capaces de gestionar traslados, mientras que el número utilizado por la supuesta “Sonia” estaría relacionado con un dispositivo utilizado por ella.

Pero además apareció un dato clave: el recorrido del dinero.

Los informes bancarios incorporados a la causa permitieron establecer que fondos transferidos por la denunciante a la cuenta del hombre investigado posteriormente habrían sido enviados a una cuenta vinculada con la agente policial. Para la Fiscalía, estos movimientos constituyen uno de los elementos que relacionarían a ambos con la maniobra investigada.

Con esa información, Escalante solicitó allanamientos en domicilios vinculados a los sospechosos y el secuestro de teléfonos celulares, computadoras, dispositivos electrónicos, documentación bancaria y comprobantes de operaciones, entre otros elementos que podrían aportar información a la causa.

También requirió la detención de ambos, medida que se concretó y que dará paso a las correspondientes imputaciones provisionales por estafa y extorsión.

La causa continúa abierta y la Fiscalía no descarta que puedan aparecer otras personas vinculadas con la maniobra. En paralelo, se dio intervención a la Jefatura de Policía para las actuaciones administrativas que correspondan.