Desde hace ocho años, un grupo de vecinos encabeza una emotiva movida solidaria para asistir a los caminantes que arriban a la Capital. Convocan a donar insumos y sumar voluntarios para la preparación del 14 de septiembre.
A pocos días de que comiencen formalmente los cultos centrales del Milagro 2026, el espíritu solidario vuelve a ponerse en marcha en los barrios salteños. Mientras las instituciones estatales diagraman los operativos sanitarios, la comunidad civil también se organiza para contener y abrazar a los miles de fieles que llegarán caminando desde distintos puntos de la provincia para participar de la 334° procesión.
Este es el caso de Vanesa Palavecino, una vecina que, junto a su familia y un grupo de allegados, impulsa desde 2018 una iniciativa tan simple como reconfortante: entregar vasos de ensalada de fruta fresca a los peregrinos durante la fría y exigente mañana del 14 de septiembre.
Lo que comenzó hace casi una década con una sola conservadora familiar se transformó con los años en una red de asistencia multitudinaria gracias al aporte voluntario. «Brindamos esto que nos sale del corazón porque los peregrinos hacen un esfuerzo muy grande al caminar bajo el calor, la lluvia, el frío, de día y de noche», expresó Vanesa al recordar los inicios del proyecto.




