Durante la histórica visita de las imágenes peregrinas al Centro Cívico Grand Bourg, el Gobernador reconoció la labor pastoral de monseñor Mario Antonio Cargnello y solicitó un espacio central para quienes caminan hacia la fe.
A pocos días de los momentos más convocantes del Triduo, las imágenes peregrinas del Señor y la Virgen del Milagro llegaron por quinto año consecutivo al Centro Cívico Grand Bourg. En un emotivo encuentro que reunió a trabajadores de la Administración Pública y funcionarios provinciales, el gobernador Gustavo Sáenz aprovechó la ocasión para elevar un pedido especial al arzobispo Mario Antonio Cargnello: que los peregrinos que llegan desde los puntos más alejados de la provincia tengan un lugar preferencial junto a los Santos Patronos durante la procesión.
«El Señor y la Virgen del Milagro son unión, fe, esperanza y unidad. Somos todos los salteños», expresó Sáenz ante los presentes. En el marco de la ceremonia, el mandatario le entregó un reconocimiento a monseñor Cargnello por su «ejemplar trayectoria» al frente de la Arquidiócesis y su compromiso pastoral con la comunidad, un homenaje cargado de simbolismo teniendo en cuenta que el prelado iniciará en marzo próximo su proceso jubilatorio canónico tras 27 años de servicio en Salta.
Por su parte, Cargnello ofició la santa misa en el Patio de las Banderas y valoró la tarea de los servidores públicos, exhortándolos a hacer de la Casa de Gobierno un espacio de concordia, justicia y crecimiento diario para toda la provincia.
La jornada religiosa, acompañada por la música de la banda del Ejército Argentino y el Coro de Adultos Mayores, también tuvo un fuerte perfil solidario: los empleados públicos aportaron donaciones de alimentos no perecederos que serán distribuidos en obras de caridad de la Iglesia local, consolidando un año más la tradicional visita que antecede a la gran fiesta de la fe salteña.




