El nuevo sistema que se construye en la zona alta de la ciudad entró en su etapa final. En los próximos días comenzarán las pruebas hidráulicas antes de su puesta en funcionamiento.
Una de las obras más importantes para mejorar el abastecimiento de agua potable en Tartagal está cerca de quedar terminada. Los trabajos ejecutados en la Comunidad Vitiche y el barrio 9 de Julio alcanzaron el 95% de avance y en los próximos días comenzarán las pruebas hidráulicas.
La intervención apunta a resolver los problemas de presión y distribución que afectan a distintos sectores de la zona alta de la ciudad y beneficiará a más de 30 mil vecinos.
El proyecto contempla la construcción de un nuevo acueducto, una cisterna de bombeo, un sistema de impulsión y una estructura de almacenamiento en la parte alta de Tartagal. También se realizan conexiones con las redes que ya existen.
El nuevo esquema permitirá aumentar la capacidad de reserva y la presión del servicio, además de mejorar la distribución hacia barrios como Villa Güemes, 9 de Julio, Belgrano, Vitiche, San Antonio, 200 Viviendas, San Roque, Tapiete y 350 Viviendas.
El presidente de Aguas del Norte, Ignacio Jarsún, recorrió los trabajos junto al intendente de Tartagal, Franco Hernández Berni, y destacó que se trata de una obra destinada a atender una demanda que se mantiene desde hace años.
Las próximas pruebas serán una instancia clave: permitirán verificar el funcionamiento de las nuevas instalaciones y detectar eventuales inconvenientes antes de incorporar el sistema al servicio.
Desde la Provincia señalaron que la obra forma parte de un plan de inversiones destinado a mejorar la infraestructura hídrica del departamento San Martín, con recursos provinciales y proyectos de mayor escala.
Con el 95% de ejecución, el objetivo ahora es completar los trabajos, realizar las pruebas y avanzar hacia la puesta en marcha de un sistema que busca dar una respuesta estructural a los problemas de agua en la zona alta de Tartagal.




