Los diputados que responden a Gustavo Sáenz avanzan en una nueva estrategia parlamentaria junto a Misiones y dejarán de funcionar como aliados automáticos del Gobierno nacional. El respaldo a los proyectos de la Casa Rosada comenzará a definirse caso por caso.
El cambio se produce en un momento en que el oficialismo necesita sostener acuerdos con los bloques provinciales para avanzar con iniciativas clave en el Congreso. Entre Salta, Misiones, San Juan, Catamarca y Tucumán, los gobernadores podrían reunir alrededor de 15 diputados, un número capaz de inclinar votaciones ajustadas.
La nueva postura se encuadra en el espacio Innovación Federal, que buscará aumentar su capacidad de negociación y poner en primer lugar los intereses de las provincias. La definición implica un cambio respecto del acompañamiento que los legisladores provinciales dieron en distintas votaciones al Gobierno de Javier Milei.
Las diferencias ya quedaron expuestas durante el tratamiento de proyectos como la Ley de Tierras y la Ley de Manejo del Fuego. A esto se sumaron los reclamos de los gobernadores del Norte Grande por modificaciones en el esquema de subsidios a la energía.
Ante este escenario, la Casa Rosada comenzó a incorporar en su agenda algunos pedidos de las provincias. Para la próxima sesión fueron incluidos proyectos impulsados por los legisladores provinciales, entre ellos la declaración de San José de los Cerrillos como Capital Nacional del Cerdo Negro.
También se analiza otorgar una representación regional en el directorio del Banco Central, una alternativa que podría contribuir a conseguir respaldo para la reforma impulsada por el Gobierno.
Sin embargo, las negociaciones más importantes llegarán con proyectos de mayor impacto político. El Presupuesto 2027 y la eventual eliminación de las PASO serán algunas de las próximas iniciativas en las que el oficialismo deberá volver a buscar acuerdos con los bloques provinciales.
Para Salta, el nuevo esquema supone una mayor autonomía en el Congreso: acompañar cuando una iniciativa beneficie a la provincia y marcar diferencias cuando considere que están en juego sus intereses, en lugar de sostener un respaldo permanente a la Casa Rosada.




