Hay promesas que se hacen con palabras y otras que se cumplen con esfuerzo, kilómetros y fe. Este lunes 10 de agosto, Fernando Dufau, vecino de Quequén, comenzó una travesía de aproximadamente 2.000 kilómetros en bicicleta con un destino muy especial: Salta, donde espera llegar a la Catedral para honrar al Señor y la Virgen del Milagro.
Su viaje no es solamente un desafío deportivo. Es, sobre todo, una expresión de fe y agradecimiento. Durante entre 22 y 25 días, Dufau recorrerá las rutas argentinas a fuerza de pedal, con jornadas de entre 70 y 100 kilómetros diarios. Su primera parada será Benito Juárez.
Para afrontar la travesía se preparó durante meses, acompañado por una nutricionista e instructores de ejercitación física. Pero detrás de cada kilómetro hay una motivación mucho más profunda: cumplir una promesa y llevar consigo las intenciones de toda una comunidad.
“Queremos llevar la bandera de Necochea y Quequén al altar del Señor y la Virgen del Milagro de Salta, en agradecimiento y pidiendo por toda la gente de nuestro pueblo”, expresó.
El recorrido lo realiza acompañado por su familia y con el apoyo de vecinos que siguen de cerca cada etapa. Para Dufau, se trata de “un sacrificio muy grande”, porque implica dejar de lado muchas cosas para cumplir con aquello que prometió.
Cada jornada será una prueba de resistencia, pero también una oportunidad para renovar el propósito que lo puso en marcha. Habrá cansancio, frío, largas rutas y momentos difíciles. Sin embargo, el objetivo está claro: llegar a Salta y colocar la bandera de su pueblo ante el Señor y la Virgen del Milagro.
Cuando finalmente divise las calles salteñas y la Catedral aparezca frente a sus ojos, los 2.000 kilómetros recorridos tendrán otro significado. Allí terminará el viaje en bicicleta, pero comenzará el momento más importante de esta peregrinación: cumplir su promesa, agradecer y pedir por los suyos ante el Señor y la Virgen del Milagro, en el corazón del Milagro salteño.




