Denuncian faltantes de preservativos, reactivos y campañas de prevención, mientras sostienen que la medicación para los tratamientos continúa disponible. También reclaman una política provincial que permita conocer y abordar el escenario epidemiológico.
La respuesta frente al VIH en Salta atraviesa una situación de preocupación para las organizaciones que trabajan en la temática. Mientras la provisión de medicamentos para quienes realizan tratamientos se mantiene, persisten dificultades en áreas consideradas centrales para prevenir nuevos contagios.
Nelson López Díaz, integrante de Orgullo Salta, señaló que actualmente no se registran faltantes de medicación, pero sí de reactivos y preservativos. A esto sumó la ausencia de campañas de prevención sostenidas, una herramienta que, según las organizaciones, resulta fundamental para acercar información y recursos a la población.
El reclamo apunta también al impacto que tuvo el retiro de programas y recursos nacionales. Desde las organizaciones consideran que el debilitamiento de esas políticas dejó espacios de prevención menos activos, tanto en los centros de salud como en los barrios, las escuelas y otros ámbitos comunitarios.
López Díaz recordó que anteriormente era habitual encontrar preservativos y materiales de prevención en las denominadas salitas barriales. Según explicó, esa disponibilidad se redujo y ya no se mantiene con la misma frecuencia en distintos puntos de la provincia.
A esta situación se suma otro problema: la cantidad de especialistas disponibles. El referente de Orgullo Salta advirtió que Salta cuenta con pocos profesionales especializados en infectología en relación con las necesidades de su población, lo que representa un desafío adicional para una atención integral.
Reclaman información y una estrategia provincial
Las organizaciones también cuestionan la falta de un esquema provincial que permita reunir información, evaluar el alcance de la problemática y diseñar políticas específicas. Natalia Vaca sostuvo que, aunque todavía existen recursos disponibles, no hay actualmente un programa que permita articular una estrategia integral y generar datos objetivos para acompañar a las personas que atraviesan situaciones vinculadas al VIH.
El planteo busca poner el foco más allá del acceso al tratamiento. Para las organizaciones, garantizar la medicación es indispensable, pero no alcanza si se reducen las herramientas destinadas a evitar nuevos contagios, detectar el virus de manera temprana y acercar información a la comunidad.
En ese contexto, el pedido por una nueva política provincial de VIH adquiere una dimensión más amplia: recuperar las acciones de prevención, garantizar la disponibilidad de insumos y construir un sistema que permita conocer con mayor precisión la realidad epidemiológica de Salta.




