El Enresp propone tomar en cuenta el consumo efectivo de los usuarios para definir qué zonas y hogares deberían acceder a un mayor beneficio durante el verano.
El debate sobre un nuevo esquema tarifario para las provincias del Norte Grande avanza hacia una cuestión clave: determinar quiénes realmente necesitan una ayuda adicional frente al fuerte consumo eléctrico que generan las altas temperaturas.
El presidente del Ente Regulador de los Servicios Públicos de Salta (Enresp), Carlos “Uluncha” Saravia, explicó que el acuerdo entre Nación y los gobernadores contempla la posibilidad de establecer un mayor nivel de consumo subsidiado durante los meses de verano, aunque todavía falta definir la reglamentación.
Uno de los principales puntos en discusión será establecer qué debe considerarse una “zona cálida”. Saravia sostuvo que el mapa bioclimático utilizado actualmente no debería ser el único criterio, entre otras razones porque tiene alrededor de 20 años de antigüedad.
La propuesta salteña apunta a incorporar información concreta sobre el comportamiento de los usuarios. Para el titular del Enresp, analizar cuánta electricidad se consume efectivamente durante los meses de mayor temperatura permitiría identificar con mayor precisión dónde existe una necesidad de ampliar los subsidios.
Como referencia, mencionó el caso de Anta, donde el consumo promedio durante enero y febrero supera los 550 kWh mensuales. Según planteó, estos datos muestran que las necesidades energéticas varían considerablemente entre los distintos departamentos.
Entre las zonas que buscan ser incorporadas o beneficiadas por una eventual ampliación aparecen Metán, Anta, La Candelaria, El Galpón, Joaquín V. González y El Quebrachal, además de sectores fronterizos.
También está pendiente determinar hasta qué cantidad de consumo se aplicaría el beneficio. Actualmente, Salta cuenta con un esquema provincial que contempla hasta 500 kWh mensuales subsidiados para usuarios comprendidos en zonas cálidas.
Saravia considera que ese límite puede quedar corto para determinados hogares, especialmente entre los sectores de ingresos medios. Como comparación, señaló que Formosa, Chaco y Santiago del Estero cuentan con topes que alcanzan los 1.000 kWh mensuales.
La discusión, por lo tanto, no se limitará a ampliar un mapa: el planteo es cruzar temperaturas, ubicación y consumo real para definir un esquema que contemple el mayor gasto eléctrico que enfrentan los hogares del Norte durante el verano.




