Bomberos recordó que los terremotos no pueden anticiparse, pero sí es posible reducir sus consecuencias con preparación y una evacuación adecuada.
En una provincia con actividad sísmica, saber cómo reaccionar frente a un temblor puede ser tan importante como conocer las salidas de emergencia de un edificio. Desde Bomberos remarcaron que no existen métodos confiables para anticipar cuándo ocurrirá un sismo y que la prevención es la principal herramienta para disminuir riesgos.
El comisario inspector Federico Delgado, jefe de guardia de Incendios, explicó que la preparación comienza antes de cualquier movimiento. Conocer las vías de evacuación, identificar lugares seguros y contar con elementos básicos para una emergencia son algunas de las medidas recomendadas.
Durante un sismo, la primera indicación es mantener la calma y evitar las zonas donde puedan producirse desprendimientos. Ventanas, vidrios, techos, objetos pesados y estructuras inestables representan algunos de los principales peligros.
En edificios, escuelas y espacios de alta concurrencia, Delgado recomendó seguir las indicaciones establecidas en los protocolos de evacuación y desplazarse de manera ordenada hacia los sectores previamente determinados como seguros.
Una vez comenzada la evacuación, existe una regla fundamental: no regresar al lugar para buscar pertenencias. La prioridad debe ser abandonar la zona de riesgo y evitar situaciones que puedan complicar el operativo.
Qué hacer según el lugar donde ocurra
Si el movimiento sorprende a una persona en la vía pública, debe mantenerse alejada de postes, tendidos eléctricos, carteles, árboles y cualquier estructura que pueda desprenderse o caer.
En caso de encontrarse dentro de un vehículo, la recomendación es detenerse en un sitio seguro, siempre que sea posible, y evitar maniobras bruscas que puedan generar nuevos accidentes.
Después del sismo tampoco deben minimizarse los riesgos. Bomberos aconseja verificar primero que existan condiciones seguras antes de acercarse a personas heridas o intentar asistirlas. Frente a una emergencia, se debe dar aviso a los organismos correspondientes.
El trabajo posterior queda en manos de los equipos especializados, que deben evaluar posibles daños, revisar las condiciones estructurales de los edificios y determinar si una construcción puede volver a ser ocupada.
La premisa, según Bomberos, es sencilla: un sismo no puede evitarse ni predecirse, pero sus consecuencias pueden reducirse. Prepararse, conocer las vías de evacuación y saber dónde resguardarse puede marcar la diferencia durante los segundos que dura un movimiento.




