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Pymes en alerta: advierten que endeudarse para pagar gastos puede agravar la crisis

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Para muchas pequeñas y medianas empresas, conseguir un crédito puede significar una solución inmediata frente a la falta de liquidez. Pero cuando ese financiamiento se utiliza para pagar salarios, servicios o proveedores y llega con tasas elevadas y plazos cortos, el alivio puede convertirse rápidamente en un nuevo problema.

El presidente de la Cámara de Pequeñas y Medianas Empresas de Salta, Darío Pellegrini, advirtió sobre este escenario y sostuvo que el problema no está en el crédito en sí mismo, sino en las condiciones bajo las cuales las empresas acceden al financiamiento.

“Un crédito caro, corto, para pagar gasto corriente es peor”, resumió Pellegrini al describir una situación que puede llevar a las empresas a encadenar deuda tras deuda para sostener su funcionamiento cotidiano.

El dirigente utilizó una expresión gráfica para definir este tipo de financiamiento: “salvavidas de plomo”. La comparación apunta a créditos que permiten cubrir una urgencia en el corto plazo, pero generan nuevas obligaciones financieras mientras los gastos habituales vuelven a aparecer.

El mecanismo puede verse, por ejemplo, en una empresa que toma deuda para afrontar los salarios de un mes. Al período siguiente deberá volver a pagar los sueldos, además de la cuota del crédito anterior y sus respectivos intereses. Lo mismo puede ocurrir con servicios, alquileres o facturas de proveedores.

Para Pellegrini, esa dinámica no resuelve el problema de fondo y puede terminar deteriorando todavía más las cuentas de una pyme.

Desde la Cámara plantean que el financiamiento debería estar orientado principalmente a inversiones, incorporación de equipamiento, ampliación de capacidad y crecimiento, con tasas y plazos que permitan recuperar el capital sin comprometer la supervivencia del negocio.

En paralelo, consideran que la recuperación de las pymes depende de una mejora en el nivel de consumo interno. Sin una mayor demanda, sostienen, el acceso al crédito por sí solo no alcanza para revertir las dificultades que atraviesan numerosas empresas.

La advertencia pone el foco en una paradoja del financiamiento: un crédito puede ser una herramienta para crecer o una forma de postergar una crisis, dependiendo de para qué se utilice, cuánto cuesta y en cuánto tiempo debe devolverse.