El aumento del parque de motocicletas y las infracciones de tránsito mantienen a los usuarios de estos vehículos como uno de los principales focos de preocupación.
Las motocicletas se convirtieron en el vehículo con mayor presencia en los siniestros viales que terminan con víctimas fatales en Salta, según advirtió el director de Seguridad Vial de la Policía, comisario mayor Oscar Rearte.
El fenómeno ocurre en paralelo con un crecimiento sostenido de la cantidad de motos que circulan por las calles y rutas de la provincia. De acuerdo con los datos citados por el funcionario, durante 2025 se vendieron más de 25.000 motovehículos en Salta, en su mayoría de baja cilindrada.
Ese incremento modificó el escenario de la seguridad vial y elevó la exposición de los motociclistas, que ante un impacto tienen una vulnerabilidad mucho mayor que quienes se trasladan en vehículos de cuatro ruedas.
En los controles realizados en distintos puntos de la provincia, además, continúan apareciendo infracciones consideradas básicas para reducir las consecuencias de un accidente. Entre ellas se encuentra la falta de casco, una situación que, según Rearte, se observa especialmente en localidades del interior.
A esto se suma otro factor que aparece asociado a los hechos más graves: el consumo de alcohol. El responsable de Seguridad Vial señaló que la presencia de conductores alcoholizados continúa detectándose en siniestros protagonizados por motociclistas, con mayor frecuencia durante los fines de semana.
El escenario plantea un desafío que excede los controles policiales. El crecimiento del parque de motos implica también una mayor cantidad de usuarios expuestos a las condiciones del tránsito, mientras que el incumplimiento de normas elementales puede multiplicar las consecuencias de una colisión.
Para las autoridades, reducir la mortalidad vinculada a las motocicletas requiere reforzar los controles, pero también insistir en el uso del casco y en la prevención de conductas de riesgo, especialmente el consumo de alcohol antes de conducir.




