El gobernador aseguró que la resistencia de los mandatarios provinciales fue determinante para que el Gobierno nacional revisara la iniciativa que buscaba flexibilizar la compra de tierras rurales por parte de extranjeros.
El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, reafirmó su rechazo a las modificaciones propuestas en la Ley de Tierras y sostuvo que la postura unificada de las provincias resultó clave para que el Gobierno nacional reconsiderara el proyecto.
El mandatario explicó que la iniciativa contemplaba una flexibilización de las restricciones vigentes sobre la adquisición de tierras rurales por parte de ciudadanos y empresas extranjeras, una medida que, según afirmó, carecía de fundamentos suficientes y no reunía el consenso necesario para avanzar.
En ese contexto, Sáenz remarcó que los gobernadores dejaron en claro que no acompañarían la reforma mientras permaneciera el capítulo referido a la extranjerización de tierras. «Las provincias defendimos nuestro territorio», resumió al referirse a las negociaciones con la Casa Rosada.
Asimismo, cuestionó que este tipo de propuestas sean diseñadas desde el Gobierno central sin considerar las particularidades y necesidades de cada región del país.
El gobernador aclaró que Salta mantiene una política favorable a la inversión extranjera cuando está orientada a la producción, la generación de empleo y el desarrollo económico. Sin embargo, advirtió que ese respaldo no implica aceptar modificaciones que puedan comprometer el control sobre el territorio provincial.
Por último, planteó la necesidad de conocer si actualmente se respeta el límite del 15% de tierras rurales en manos extranjeras establecido por la legislación vigente, al considerar que ese diagnóstico debe preceder cualquier intento de reformar la norma.




