Al cumplirse un nuevo aniversario de la eliminación de los carros tirados por caballos en la capital salteña, el gobernador instó a los municipios a replicar la medida con alternativas que promuevan la inclusión laboral y el bienestar animal.
A nueve años de la implementación del fin de la tracción a sangre en la ciudad de Salta, el gobernador Gustavo Sáenz renovó el llamado para que esa política se replique en todos los municipios de la provincia. El mandatario recordó que la iniciativa comenzó a aplicarse el 4 de agosto de 2017, cuando se desempeñaba como intendente de la capital.
A través de una publicación en sus redes sociales, Sáenz destacó que el programa permitió reemplazar los tradicionales carros tirados por caballos por motocargas, una medida que, según remarcó, mejoró las condiciones de trabajo de las familias carreras y puso fin al uso de animales en una actividad marcada por el maltrato.
El gobernador señaló que la experiencia posicionó a la ciudad de Salta entre las primeras del país en avanzar con este tipo de reconversión y sostuvo que ese modelo puede adaptarse al resto del territorio provincial mediante políticas que contemplen tanto la realidad social de los trabajadores como la protección de los animales.
En ese marco, convocó a los intendentes a impulsar iniciativas que generen oportunidades laborales sin dejar de lado el bienestar animal. «Una sociedad más justa también se construye con sensibilidad, respeto y la firme decisión de transformar realidades», expresó.
Como síntesis de ese planteo, Sáenz reafirmó el objetivo que, a su entender, debe orientar esta política pública: «Ni personas excluidas. Ni caballos maltratados».




