El vicegobernador defendió el diálogo institucional con la Nación, aunque advirtió que el país debe saldar las deudas históricas con las provincias.
El vicegobernador Antonio Marocco respaldó la participación del gobernador Gustavo Sáenz en la vigilia por el Día de la Independencia encabezada por el presidente Javier Milei en Tucumán y reafirmó la decisión del Gobierno salteño de sostener el diálogo con la administración nacional, aunque planteó la necesidad de que esa relación se traduzca en respuestas concretas para el interior del país.
En declaraciones realizadas durante los actos oficiales por el 9 de Julio en Salta, Marocco descartó que el encuentro entre Sáenz y Milei haya tenido como eje negociaciones políticas o institucionales y aseguró que la convocatoria respondió exclusivamente a la conmemoración patria.
«No negociamos nada, festejamos el Día de la Patria», sostuvo el vicegobernador al ser consultado sobre el alcance de la reunión en Tucumán.
En ese contexto, destacó que la búsqueda de consensos forma parte de la tarea política y remarcó que la Provincia mantiene abierta la instancia de diálogo con el Gobierno nacional, independientemente de las diferencias que puedan existir.
«La política es la herramienta que permite construir consensos y para eso hacen falta dos partes. Salta siempre está dispuesta a dialogar», afirmó.
Al referirse al vínculo con la Casa Rosada, Marocco evitó profundizar en eventuales tensiones y señaló que cada gobierno desarrolla su propio programa de gestión, aunque insistió en que la Provincia apuesta a preservar los canales institucionales.
«Los gobiernos son elegidos por la voluntad popular y cada uno impulsa sus políticas. Se puede estar de acuerdo o no, pero nosotros siempre hemos sostenido el diálogo», expresó.
Finalmente, el vicegobernador se refirió al mensaje pronunciado por Javier Milei durante la ceremonia en Tucumán, donde el Presidente habló del inicio de una «nueva etapa» para la Argentina. Si bien coincidió en la necesidad de avanzar hacia un nuevo escenario, advirtió que ese proceso deberá contemplar las desigualdades históricas que afectan al norte argentino y a las provincias del interior.
«Si esta es una nueva etapa, también debe servir para corregir más de 200 años de postergaciones que han sufrido nuestras provincias», concluyó.




