La empresa mantiene una deuda de hasta $6.500 millones con las concesionarias y reconoció que los ingresos actuales no alcanzan para sostener el sistema.
La crisis financiera que atraviesa el sistema de transporte metropolitano de Salta podría derivar en nuevas restricciones del servicio. Así lo advirtió el gerente general de SAETA, Claudio Juri, al reconocer que la empresa mantiene una deuda de entre $6.000 y $6.500 millones con las concesionarias que operan las distintas líneas.
Según explicó, si bien en los últimos días ingresaron algunos recursos, los montos no fueron suficientes para regularizar la situación ni cubrir todas las obligaciones pendientes, entre ellas el pago del combustible, uno de los principales costos operativos del sistema.
Juri sostuvo que la Provincia continúa buscando alternativas para sostener el transporte público, aunque admitió que el margen financiero es cada vez más estrecho. “La plata que está es la misma; hay que ver de dónde se puede dejar de poner para poner en otro lado”, señaló.
El titular de SAETA recordó que el sistema se financia principalmente a través de la recaudación por venta de boletos y los aportes provinciales. Sin embargo, indicó que esos ingresos ya no alcanzan para cubrir los costos de funcionamiento y que una suba significativa de la tarifa tampoco aparece como una opción viable debido a la situación económica de los usuarios.
En ese sentido, explicó que sin el aporte estatal el boleto debería rondar los $4.000 para cubrir los costos reales del servicio. No obstante, aclaró que ese valor es únicamente una referencia del costo operativo y no una tarifa prevista para los pasajeros.
La suspensión de los recorridos nocturnos, vigente desde esta semana, fue adoptada luego de que las empresas concesionarias advirtieran que no cuentan con recursos suficientes para sostener todas las frecuencias. Juri remarcó que SAETA no presta el servicio directamente, sino que administra un sistema operado por compañías privadas.
Aunque definió la medida como transitoria, reconoció que el escenario podría agravarse si no se encuentra una solución financiera en el corto plazo. Según indicó, las propias concesionarias ya advirtieron que podrían surgir nuevas complicaciones en la prestación si continúan acumulándose los costos sin respaldo económico suficiente.




