En un contexto económico complejo a nivel nacional, los aumentos en los combustibles continúan impactando de lleno en el costo de vida.
En Salta, la suba sostenida de la nafta ya supera el 20% en lo que va del año, consolidando una presión constante sobre los gastos cotidianos.
Las pizarras reflejan los últimos ajustes: la nafta súper ronda los $2151, mientras que la Infinia se ubica cerca de los $2328. En contraste, el diésel mostró leves bajas en los últimos días, aunque sin modificar la tendencia general de encarecimiento.
Frente a este escenario, usuarios y conductores comenzaron a modificar sus hábitos para sostener la movilidad. La reducción en el uso del vehículo y el pasaje al GNC aparecen como las principales estrategias para amortiguar el impacto.
Ángel, uno de los conductores consultados, expresó su preocupación ante la dificultad de afrontar los costos: “Ya no sabemos cómo aguantar”, resumió, en referencia a los aumentos constantes.
Otro automovilista señaló que llenar el tanque de nafta súper puede demandar cerca de $95.000, lo que complica aún más la economía familiar. “Cada vez cuesta más y los sueldos no acompañan”, sostuvo.
En casos de vehículos de mayor consumo, el gasto mensual puede escalar hasta los $200.000, especialmente para quienes dependen del auto a diario. “Si tenés una camioneta es una locura”, graficó otro conductor, quien aseguró que ahora limita su uso al mínimo indispensable.
Con subas que se acumulan mes a mes, el combustible se consolida como uno de los factores que más presiona sobre el bolsillo, impactando no solo en el transporte particular, sino también en toda la cadena de precios.




