En la provincia de Salta, uno de cada tres ciudadanos está endeudado y acumula obligaciones que alcanzan en promedio hasta tres sueldos, según un informe reciente elaborado por la economista Miryam Giorgetti, asesora del Ministerio de Economía provincial. El dato refleja un fenómeno en expansión: el uso del crédito como herramienta para cubrir gastos cotidianos.
La especialista explicó en Pasaron Cosas que el problema central radica en que los ingresos crecen por debajo del costo de vida, lo que empuja a las familias a financiar consumos básicos mediante préstamos.
Créditos digitales y tasas altas
El informe también detecta un crecimiento sostenido en los créditos no bancarios, especialmente a través de billeteras virtuales y plataformas digitales. Este tipo de financiamiento se expandió con fuerza en sectores que no acceden al sistema formal.
Sin embargo, estas alternativas presentan tasas de interés más elevadas, lo que complica la capacidad de pago y genera un efecto acumulativo de deuda.
Una “bola de nieve” difícil de frenar
La economista advirtió que muchos salteños recurren a nuevos préstamos para cubrir deudas anteriores, lo que produce una dinámica de endeudamiento creciente.
A esto se suma la caída de ingresos informales y la menor disponibilidad de changas, lo que agrava el escenario. “El sueldo no alcanza y el crédito termina siendo una salida inmediata, pero no sostenible”, explicó.
Salta, entre las provincias más comprometidas
De acuerdo a datos del Banco Central, la provincia se ubica entre las más afectadas del NOA en materia de endeudamiento, particularmente en el uso de tarjetas de crédito.
Este contexto se consolidó tras un período de aumento del consumo sostenido por financiamiento, que hoy muestra sus límites ante la dificultad de afrontar los pagos.
Respuestas parciales y sin alcance general
Frente a este escenario, se impulsan iniciativas de educación financiera desde el ámbito provincial, orientadas a mejorar la administración de los ingresos.
No obstante, Giorgetti señaló que no existen medidas integrales a nivel nacional que permitan revertir la tendencia.
Con niveles crecientes de deuda y dificultades para sostener los pagos, el desafío pasa por recomponer ingresos y evitar que el crédito continúe funcionando como único sostén del consumo en los hogares.




