El jefe de Gabinete se presentará este miércoles desde las 10.30 ante una oposición que lo acorralará con preguntas sobre su evolución patrimonial y el caso $Libra. Milei estará presente y también asistirán ministros, funcionarios y senadores. Calculan más de un centenar de invitados.
Tras más de un mes de expectativa sostenida por el avance de la causa judicial, Manuel Adorni tendrá su prueba de fuego en la Cámara de Diputados. Con Javier Milei ubicado en el palco central y más de un centenar de invitados entre ministros, funcionarios y senadores, el jefe de Gabinete romperá el silencio este miércoles desde las 10.30, en una sesión informativa de alto voltaje que se asemejará bastante a una Asamblea Legislativa.
En el Congreso avanzaron los preparativos durante todo el martes. En medio de un férreo operativo de seguridad a cargo de Casa Militar y coordinado con personal de la Cámara, se espera que Milei llegue al Congreso alrededor de las 10, media hora antes del inicio de la sesión. Todo indica que el presidente no estará presente toda la jornada, sino solo en la primera parte.
Milei y su hermana Karina, secretaria general de Presidencia, se ubicarán en el palco central. En la misma bandeja estarán el Gabinete, funcionarios de menor jerarquía que harán las veces de militantes, y también senadores. La expectativa es tal que, con el fin de que estos últimos puedan asistir, se corrió el horario de una reunión de comisiones donde se tratará un acuerdo con holdouts.
En la primera hora, se espera que Adorni enfoque su discurso inicial en “logros económicos” del Gobierno, en un contexto complicado por la caída del consumo y una inflación que no cede. También hará referencia a las reformas que ya se implementaron y las que vienen. El Congreso tiene en carpeta tres proyectos de peso: la reforma electoral y las nuevas leyes de discapacidad y salud mental.
Pero las preguntas de la oposición se concentrarán en la evolución patrimonial del jefe de Gabinete y el caso de la criptomoneda $Libra. Por eso, la sesión promete convertirse en una virtual interpelación. El desafío que se plantearon hasta los diputados más temperamentales es mantener la calma para evitar que Adorni se “victimice” y adelante su retirada del recinto. No será fácil llevarlo a la práctica.




