Pablo Arias apuntó contra el jefe comunal y aseguró que hay represalias contra quienes reclaman justicia.
El conflicto en La Merced suma un nuevo capítulo tras las declaraciones de Pablo Arias, quien volvió a cuestionar al intendente local y denunció presuntas amenazas contra vecinos y trabajadores que acompañan el pedido de justicia por la muerte de su hijo.
Arias aseguró que algunas personas que participaron de las manifestaciones habrían sufrido represalias, incluyendo suspensiones laborales dentro del municipio. Según planteó, existe un clima de temor que dificulta que los afectados puedan expresarse públicamente.
“Hay gente que está siendo amenazada”, sostuvo, y pidió a quienes atraviesen esa situación que se animen a hablar. El reclamo, insistió, busca visibilizar lo que considera irregularidades en torno al caso.
El padre del niño también apuntó directamente contra el jefe comunal, al rechazar versiones sobre supuestas amenazas en su contra. “El intendente es un cara rota”, afirmó, y negó que desde la familia se haya ejercido algún tipo de intimidación.
En ese sentido, defendió el carácter pacífico de las marchas realizadas hasta el momento, remarcando que el único objetivo es exigir justicia por el hecho que terminó con la vida de Tomás.
Respecto al avance de la causa, indicó que el conductor involucrado continúa detenido y reclamó que permanezca en esa condición mientras se desarrolla la investigación judicial.
En medio del dolor, Arias cerró con una definición que atraviesa todo el conflicto: “La vida de mi hijito no nos la va a devolver nadie”. Un caso que, lejos de cerrarse, sigue generando tensión política y social en la localidad.




