La diputada pidió prudencia ante el pedido de intervención y sostuvo que no hay causal constitucional suficiente.
En medio del impacto social por la muerte de un niño en La Merced, la diputada Socorro Villamayor se refirió al escenario político e institucional del municipio y pidió cautela ante los pedidos de intervención.
“Hay que ser muy prudentes. La intervención es el último remedio constitucional y no puede aplicarse por una reacción momentánea”, sostuvo la legisladora.
Villamayor explicó que el hecho que originó la conmoción no constituye, por sí solo, una causal de intervención según lo establecido por la Constitución provincial, ya que este tipo de medidas requieren la existencia de una crisis institucional comprobable.
En ese sentido, indicó que decisiones de esa magnitud deben basarse en elementos objetivos, como desorden administrativo, incumplimientos graves o situaciones de acefalía, y no únicamente en el malestar social generado por un hecho trágico.
No obstante, dejó abierta la posibilidad de revisar el escenario si surgen nuevas irregularidades que modifiquen el cuadro institucional.
Finalmente, la diputada consideró que, en el contexto actual, una salida política podría haber sido más adecuada. “La renuncia habría sido lo más sano”, concluyó.




