Ambas provincias avanzan en reglas comunes para dar previsibilidad a una actividad que ya opera a escala regional.
Los gobiernos de Salta y Catamarca dieron un nuevo paso en la coordinación de políticas mineras al avanzar en criterios comunes de gestión y lineamientos administrativos para ordenar la actividad en zonas compartidas.
El eje del acuerdo se consolidó en una reunión encabezada por el ministro de Producción y Minería salteño, Ignacio Lupión, junto a su par catamarqueña, Teresita Regalado, quienes ratificaron una agenda conjunta que busca adaptar la regulación a una industria que dejó de responder a límites estrictamente provinciales.
El encuentro —del que también participaron el secretario de Minería, Gustavo Carrizo, y el coordinador Juan José Martínez— se centró en la implementación del acuerdo interprovincial vigente, que establece pautas fiscales y operativas para áreas donde la actividad requiere una administración compartida.
Lejos de tratarse de un entendimiento formal, la articulación apunta a resolver tensiones concretas: superposición de controles, diferencias normativas y la necesidad de generar condiciones más estables para la inversión en una región que concentra proyectos estratégicos.
En ese contexto, la coordinación aparece como un requisito operativo. La expansión de la minería en el NOA impone reglas claras, trámites homogéneos y una gestión sincronizada que evite incertidumbre en el desarrollo de los proyectos.
Desde el gobierno salteño subrayaron que la previsibilidad es uno de los factores clave para sostener el crecimiento del sector. En esa línea, el trabajo conjunto con Catamarca se consolida como una herramienta de gestión más que como un gesto político: un intento de adaptar el Estado a una actividad que ya funciona, en los hechos, como un sistema regional.




