Joaquín Tolaba y Martina Oliva fueron detenidos el 5 de febrero de 2025 cuando trasladaban la droga desde Orán hacia la capital provincial. Según la acusación, integraban una organización que realizó al menos 31 viajes. Para la fiscalía, la ahora exmodelo “daba órdenes” dentro de la banda, mientras que la defensa la presentó como una víctima, enamorada de su pareja. “Acá, lo que hubo fue amor”, alegó. Otros cinco imputados ya fueron condenados.
El Tribunal Oral Federal N°1 de Salta comenzó ayer el juicio oral y público seguido a un comerciante y su pareja exmodelo, acusados por el transporte, desde la ciudad de Orán a la de Salta, de 15 kilos de marihuana incautados hace un año tras una persecución que culminó con sus detenciones. En el debate, el Ministerio Público Fiscal está representado por el fiscal general con funciones de coordinación en el Distrito Salta, Eduardo Villalba, y la auxiliar fiscal Florencia Altamirano.
Los dos imputados son Joaquín Tolaba y Martina Oliva, cuyo caso trascendió públicamente a partir de su conocida profesión de modelo y de que fue elegida como “Miss Orán” en un concurso de belleza. Ambos llegaron a juicio imputados por el delito de transporte de estupefacientes agravado, en calidad de coautores.
La investigación había sido iniciada por la Fiscalía de Distrito Salta a fines de 2024 a partir de información que daba cuenta de una organización dedicada al traslado de droga desde la frontera con Bolivia para su posterior distribución en distintos puntos de venta de la capital provincial.
El debate es presidido por la jueza María Alejandra Cataldi, con la participación como vocales de sus colegas Gabriela Elisa Catalano y Marta Liliana Snopek.
El representante del MPF destacó la “voracidad” de la organización por la cantidad de viajes y describió la modalidad utilizada para el traslado: vehículos que cumplían distintos roles —como transporte y “coche puntero”— y el uso de una ruta alternativa con escasos controles, pese a su mayor peligrosidad y falta de iluminación. “Era como entrar a la boca del lobo”, dijo al respecto.
Atribuyó a Tolaba un rol central en la coordinación de los viajes y en la adquisición de la droga en la zona de Aguas Blancas, con presuntos contactos en Bolivia. Respecto de Oliva, sostuvo que no fue “un florero o un adorno” en la organización delictiva, sino que tuvo una participación activa en la logística, que incluyó viajes, indicaciones y hasta transferencias de dinero vinculadas a la operatoria. “Daba órdenes”, comentó el fiscal.
Asimismo, rechazó la posibilidad de que su defensa pueda alegar alguna cuestión de género a su favor, ya que existen suficientes evidencias de su participación activa en las maniobras, en especial desde enero del 2025.
La defensa de la modelo: “Una mujer enamorada”
A su turno, la defensa de Oliva, a cargo del abogado Rambert Ríos, alegó la inocencia de su asistida y la presentó como una víctima tanto de Tolaba como de la prensa, por considerar que el trato mediático hacia ella fue “discriminatorio” y “violento”.
Sostuvo que la modelo actuó como “una mujer enamorada” que “acompañó a su pareja” y que desconocía la actividad ilícita atribuida a Tolaba. Señaló que desarrollaba actividades comerciales lícitas —la presentó como una empresaria con dos negocios: una carnicería y un local de venta de ropa— y negó que hubiera tenido un rol de conducción en la organización criminal. “Acá, lo que hubo fue amor”, insistió.




