El brote en zonas fronterizas reavivó la preocupación en Salta. Advierten que el virus puede ingresar por vía aérea y no solo por pasos terrestres.
La expansión del chikungunya en Bolivia volvió a encender las alarmas sanitarias en el norte argentino. En Salta, las autoridades epidemiológicas advirtieron que el riesgo de ingreso del virus ya no puede pensarse únicamente en términos de frontera física: la circulación aérea y la alta movilidad regional amplifican el escenario.
Desde el área de Coordinación Epidemiológica provincial señalaron que una persona puede contraer la enfermedad en el exterior y, en cuestión de horas, trasladarse a cualquier punto del país. “No es solamente el paso fronterizo el lugar de riesgo. Alguien puede viajar en avión y manifestar síntomas días después”, explicó el responsable del área, Francisco García Campos.
El foco del brote se concentra en las localidades bolivianas de Bermejo y Yacuiba, donde se registra circulación activa del virus. En territorio salteño, la mayoría de los casos confirmados presenta antecedente de viaje a esas zonas.
Frente a este panorama, las autoridades recomendaron que embarazadas y niños eviten viajar a Bolivia si no es estrictamente necesario, al tratarse de grupos más vulnerables a posibles complicaciones. Para quienes deban desplazarse, insistieron en reforzar el uso de repelente, vestir ropa de manga larga y adoptar medidas de protección personal durante toda la estadía.
El sistema sanitario provincial subrayó que ningún control fronterizo es suficiente si no existe conciencia individual. Una persona infectada puede trasladarse rápidamente hacia el interior de la provincia y favorecer la circulación local del virus si no toma recaudos.
Además, recordaron la importancia de eliminar criaderos domiciliarios del mosquito Aedes aegypti —principal vector de la enfermedad— y de consultar de inmediato ante la aparición de fiebre, dolores articulares intensos u otros síntomas compatibles tras un viaje.
“La información y la responsabilidad social son herramientas clave para contener la propagación”, remarcaron desde Salud. En una región atravesada por el intercambio constante, la prevención vuelve a ser la primera línea de defensa.




