Tras la caída de un pilote, el Ejecutivo analiza posibles responsabilidades administrativas y judiciales y confirma que la estructura no podrá recuperarse.
La caída de uno de los pilotes del puente de Puente Santa Lucía aceleró una definición política: la Municipalidad de Salta resolvió avanzar en la construcción de una nueva estructura y dejar atrás las intervenciones parciales.
El jefe de Gabinete municipal, Juan Manuel Chalabe, confirmó que se encuentran bajo revisión los expedientes administrativos de 2020, cuando durante la gestión de la exintendenta Bettina Romero se decidió intervenir solo uno de los cinco pilotes del puente.
Según explicó el funcionario, ya en 2007 se había reparado uno de los soportes, por lo que quedaban tres pendientes al momento de la última intervención. Uno de esos fue el que finalmente cedió. “Se está analizando por qué en 2020 se optó por arreglar únicamente uno de los cinco pilotes”, sostuvo, y precisó que el estudio se realiza junto a ingenieros especialistas en estructuras.
Chalabe aclaró que la empresa contratista ejecutó lo estipulado en el pliego, aunque no descartó que la investigación determine responsabilidades tanto de exfuncionarios como, eventualmente, de la firma interviniente. “Estamos cumpliendo con todo lo administrativo y evaluando las responsabilidades judiciales y legales que correspondan”, afirmó.
Sin más “parches”
Los estudios preliminares, indicó, fueron concluyentes: la estructura —con más de 80 años de antigüedad y tecnología considerada obsoleta— no puede recuperarse. El puente permanece clausurado al tránsito vehicular y peatonal.
“Seguir parchando sería ofrecer una solución provisoria. La zona necesita un puente nuevo”, remarcó, y confirmó que la decisión de avanzar con una nueva obra ya fue adoptada por el Ejecutivo municipal.
Obras bajo la lupa
El jefe de Gabinete vinculó la situación con otras intervenciones heredadas que, según expresó, presentan inconsistencias o quedaron inconclusas. Mencionó la Plaza 9 de Julio, el Canal Irigoyen y trabajos en el barrio El Carmen como casos que también están siendo analizados.
“Fue una herencia pesada. Hay que proyectar hacia adelante, pero también determinar responsabilidades hacia atrás”, señaló.
La discusión por el puente de Santa Lucía reabre así el debate sobre infraestructura, control de obras públicas y uso de recursos, en un escenario donde la seguridad estructural volvió a instalarse en el centro de la agenda local.




